Tensión y cuerpo: Daniel Roque.

Pocas son las personas que tienen el privilegio de seguir sus sueños, y realizar el trabajo que les apasiona. Las reglas del mercado han mermado en la oportunidades de los artistas plásticos y las artes genuinas (noble labor intelectual) en la vida social. Por eso nació latrue, para construir en cooperación con estos héroes, un campo de oportunidades que vuelva a colocar a los artistas en la posición que se merecen.


Uno de esos héroes es Daniel Roque, artista plástico egresado de la Escuela Autónoma de Bellas Artes del Perú, que desde el dibujo y la pintura nos retrata una cosmovisión muy franca sobre uno mismo y su relación durísima con el entorno.


Daniel Roque es, a ojos propios, un artista del dolor pero también de la resistencia. Retrata con intensidad las magulladuras del alma a través de las heridas y la tensión del cuerpo. Su trabajo puede ser realmente revelador, para quienes ven el mundo muy fácil y bonito. Las experiencias humanas, dada la naturaleza de nuestra sociedad, son muy diversas. Roque retrata el lado rudo de la moneda, en el que cuerpo y ser son constantemente agredidos y transgredidos en una sociedad indiferente y tóxica.


Como él dice, sus personajes están constantemente sometidos, sujetos y suspendidos, cuando en realidad lo que desean es escapar liberarse.


Personalmente, siento que nos sentimos constantemente sujetados por múltiples factores; estamos sujetos a sistemas naturalizados, sujetos al poder, a robos, a secuestros, a la violencia, a nuestros miedos; sujetos a la vida misma y con ello al padecimiento. La tensión es como la lucha interna contra un entorno transgresor, que oprime, presiona y cansa.

Ecos

Roque ha participado de distintos concursos y eventos, llevando siempre su trabajo a altos niveles de reconocimiento. Ganó el 1er Puesto del Premio adquisición en el Concurso de dibujo “Dos generaciones" (2018) en la categoría jóvenes valores, por ejemplo.


Desde muy joven demostró su talento en el dibujo y la pintura. Algo que heredó de su padre y que es un don de familia. Por lo tanto siempre estuvo vinculado al lápiz y al pincel; en el colegio, por ejemplo, sus compañeros le pagaban por dibujar y por supuesto, el curso de arte, a veces tan olvidado y menospreciado en nuestro sistema educativo, era el curso que más disfrutaba, y así solía participar de ciertos concursos a nivel escolar, escalando año tras año, hasta concebir que no solo se trataba de un pasatiempo, sino de algo más interno, un camino que apenas comenzaba.


Por ello no dudó al salir del colegio en estudiar artes plásticas. Algo que muchos no se atrevieron a hacer por miedo, y que lo llena de orgullo y satisfacción. Pues en su labor diaria, Daniel es un creador que explora libremente la realidad y es crítico con ella. En sus trabajos no solo se ocupa del cuerpo o espíritu humano, sino también habla por las cosas que no hablan y que, desde su visión, también merecen una voz.


Tengo un interés que muda de piel eventualmente, en algunos proyectos me enfoco en otorgarle voz a una materialidad anónima externa a mí (objetos reciclados o encontrados), que no puede luchar contra el silencio constante y los uso de soportes para crear, también me interesa representar simbólicamente los sucesos que atacan al ser-cuerpo como evidencia de la realidad tóxica en la que vivimos.

En la opresiva sofocación de los indigentes.

El trabajo de Daniel Roque, en ese sentido, tiene una búsqueda por la justicia, al darle voz a las cosas que no pueden tener voz y al denunciar visualmente las magulladuras del cuerpo y el alma en una sociedad ruda. cuando tenemos una posición invocamos al arte para retratarla, (...), es cierto que el arte es tan amplio e infinito, que no solo está ligado a la realidad, va más allá de eso, pero el arte contiene en parte lo que es justo, (...), una herramienta visual para comunicar y en cierta forma para despertar. ¿Podemos hacer justicia con el arte?, en parte, pues sí.


Lima, no como ciudad solamente, sino como realidad que atraviesa a los individuos, es un tema que Daniel suele tocar. Es también el lugar que lo vio nacer y crecer, y que sin duda lo formó como individuo. Cuando él se describe dice cotidianamente sobrevivo dentro de una Lima salvaje, una ciudad centro que nos ofrece a diario sucesos violentos que transgreden no sólo al ser-sujeto [...] sino también a las entidades inertes considerados externos. Es así que Daniel vincula al ser con el todo, pues es consciente que existe una relación íntima e indivisible del individuo con su entorno.



Curso de historia

El trabajo de Daniel Roque es verdaderamente apasionante, y la mejor forma de saber lo que piensa es viendo sus trabajos y analizándolos, como él dice: me expreso mejor en mis trabajos, pues su lenguaje natural es a través de la creación artística. Es un artista con una profunda visión de la realidad, que no trabaja desde la razón sino desde el impulso. Refiriéndose a los temas que aborda dice:

A pesar de que estos intereses estén presentes en mi práctica artística, muchas veces no planeo nada, y dejo que las cosas fluyan haciendo catarsis, adoptando un estado automatizado para dar espacio a la libre creación directa de la mente, una suerte de experiencia sinestésica, intuitiva, sensorial. 

Por ello desde latrue valoramos mucho el arte de Daniel Roque, que publicó en Distancia y en Hurra, y le invitamos a crear eternamente ocupando siempre los espacios de latrue. También le agradecemos enormemente que haya confiado en nosotros e invitamos a ustedes, nuestros lectores, a revisar su portafolio.


Etéreo