Retro Review: Kronschlaeger y su propuesta cinética


El Museo de Arte Contemporáneo de Lima (MAC) realizó una serie de exposiciones presentes del 26 de mayo al 30 de julio del 2017. Dentro de ellas, El principio del vacío, a cargo de la curaduría de Igor Bernaola y Juan Peralta, recopiló diversas obras plásticas de artistas contemporáneos. El principio del vacío presentó obras de la colección del Instituto de Arte Contemporáneo y de diversos artistas invitados que comparten el concepto de la geometría como lenguaje plástico. Entre diversas propuestas innovadoras, resaltó el trabajo de Alois Kronschlaeger. Quédate con nosotros para aprender un poco más acerca de este peculiar artista.



Alois Kronschlaeger, nacido el 3 de setiembre de 1966 en Grieskirchen (Austria) y educado por la Escuela de Artes Visuales de Nueva York, presentó una única obra en esta serie de exposiciones, nos referimos a Multicolores Cube Configuration #2 (2015), propuesta plástica que es parte de la Galería Impakto (galería miraflorina de arte moderno especializada en promover obras artísticas contemporáneas). A través del análisis, podemos afirmar que Kronschlaeger busca la síntesis de las formas a través de los objetos. Por ejemplo, en Multicolores Cube Configuration #2 (elaborada a base de madera tilo y tinta con dimensiones relativamente pequeñas: 61 x 61 x 61) se busca un estilo geométrico basado en el tridimensionalismo del cubo.


«Desde sus inicios, con las propuestas cinéticas de Munari, el constructivismo de Tatlin, el neoplasticismo de Mondrean, el suprematismo de Malevich y el Hard edge (o Filo duro) defendido por Jules Langsner, el afianzamiento del arte geométrico revela la necesidad de su objetividad, exactas y racionales, alejadas de ornamentos y orientadas hacia el juego de las proporciones y el manejo del color. En otras palabras: el trabajo se torna simple en sus formas, volviendo a lo esencial» (Igor Bernaola y Juan Peralta).

Como podemos observar, según lo curadores, Alois Kronschlaeger podría tener de referentes las corrientes ya mencionadas, de manera implícita o explícita. Sin embargo, esta afirmación carece de sentido, ya que, actualmente, la experimentación surge a causa de una extrema necesidad, propia de la sociedad posmoderna. No estamos negando los aportes artísticos de nuestros antecesores ni contradiciendo la descripción de los curadores (es más, ellos describen que el arte actual, así como cualquier otro, nace de su antecesor y es parte de un proceso), simplemente afirmamos que no existen corrientes artísticas en pleno siglo XXI, todo está diluido, todo ya está hecho.


En este caso, Alois Kronschlaeger pretende sintetizar las formas, aunque no se aleje mucho de dicho concepto, puesto que su obra conserva la forma geométrica de un cubo (bastante simple si lo analizamos a profundidad). Por otro lado, en lo que respecta al color, este se experimenta diferente desde cada ángulo por el cual sea apreciado. Si tuviéramos que asociarlo con alguna línea artística, la obra se asemejaría al arte cinético, debido al concepto del arte como experiencia en el movimiento. Una re-lectura interesante al dejarnos influenciar por la posición del espectador como una metáfora de las diversas interpretaciones que tiene cada uno de la vida en sí.


A manera de conclusión, podemos afirmar que esta abstracción geométrica como expresión de lo esencial, tal como lo indican Bernaola y Peralta, comparte los conceptos de vacío, movimiento, forma y color, conceptos que parten de un nuevo lenguaje que busca romper, nuevamente, la tendencia tradicional. Esta exploración del tiempo y el espacio (la obra gira sobre su propio eje), a través de un cubo, juega con los colores para producir un efecto kinestésico. Esto ocasiona que la experiencia de contemplar la obra artística no se culmine si no existe un espectador activo que va descubriendo, con la obra en movimiento, nuevos ámbitos visuales que lo conducen hasta la misma esencia de las formas. A continuación, te brindamos un poco más de información acerca de Alois Kronschlaeger.