Retro Review: Cualquiera, la obra poco recordada del Teatro La Plaza


Teatro La Plaza como parte de la Asociación Cultural Drama ha logrado generar un posicionamiento de marca en la escena teatral limeña. Sin embargo, existen algunos de sus montajes que han pasado más desapercibidos que otros. Tal es el caso de Cualquiera (2016), obra teatral dirigida por Juan Carlos Fisher y basada en la adaptación británica de Carol Ann Duffy del misterio inglés de finales de siglo XV The Summoning of Everyman. Por lo general, al elaborar el análisis acerca de una puesta en escena, se la evalúa en su totalidad. No obstante, en esta oportunidad, hablaremos acerca de la técnica interpretativa presente en la adaptación peruana.



Para no brindar spoilers descarados, analizaremos exclusivamente las características actorales del personaje principal interpretado por Rómulo Assereto, enfocándonos en una escena específica y en las herramientas actorales que pudo haber desarrollado. Si bien es cierto que existen diversas corrientes y técnicas interpretativas, nos enfocaremos en el sistema actoral de Acciones Físicas utilizado en la Facultad de Arte Dramático de la Universidad de Nueva York, el cual fue plasmado en el libro Un manual práctico para el actor de Melissa Bruder, Lee Michael Cohn, Madeliene Olnek, Nathaniel Pollack, Robert Previto y Scott Zigler.


Acción: La prosecución física de una meta específica.

En primera instancia, mencionaremos como la Acción Física es llevada a prueba, para esto examinaremos la escena entre el personaje principal y el personaje que representa a la muerte. Si bien es cierto que la Acción se pudo realizar físicamente sin ser una diligencia ni ser manipuladora, no se tuvo un excesivo esmero o cuidado en ejecutarla, tampoco fue específica ni tuvo un cierre concreto. Todo ello ocasionó que la Acción en la interpretación de Rómulo Assereto no pudiera comprobarse en el otro: no se observó ninguna retroalimentación actoral. Esta, lejos de no presuponer un estado físico o emocional, cayó en un gravísimo error: no existía una evolución concatenada en las Acciones de los personajes.


Por otro lado, no podemos afirmar si las Acciones del personaje principal concordaron con las intenciones del dramaturgo o no al ser una versión adaptada innumerables veces a lo largo de la historia. No queremos menospreciar la calidad artística de Assereto, pero es pertinente saber el motivo por el cual la obra no llegó a desarrollar un personaje principal sólido al desaprovechar la interacción dramática por la cual la hace tan atractiva: ¿Qué harías si tuvieras a la muerte personificada al frente tuyo?


En segunda instancia, hablaremos acerca de las propiedades externas al texto escrito que debe llevar a cabo el actor. Estas pueden ser clasificadas en ajustes corporales, indumentaria y estados físicos. Continuando con el análisis de la escena ya mencionada en el párrafo anterior, nos disponemos a decir que el personaje de Assereto no exigía una incapacidad física o alteraciones en la postura, pero sí una correcta proyección vocal como en toda interpretación. Esta fue llevada de manera acertada y brindando las entonaciones necesarias que exigía la trama lineal. Por otro lado, la indumentaria (vestuario) no exigía el desarrollo de cierta corporalidad, mientras que el agotamiento como estado físico fue llevado al extremo al borde de presuponerlo. Como podemos observar, la calidad interpretativa de Assereto tiene altibajos en el caso de este personaje.


Circunstancia dada: Cualquier información o actividad escrita en el libreto o exigida por el director que constituye el marco imaginario dentro del cual se lleva a cabo la acción.

Finalmente, ya que, externamente, no tenemos conocimiento acerca de la preparación de la escena ni del análisis de la misma, nos enfocaremos en la determinación y resolución de problemas, las cuales podrían definirse como una improvisación en el marco de las circunstancias dadas. Por ejemplo, se cae una silla en escena, el actor reacciona como el personaje en dicho momento, no como un actor sorprendido por el cambio de marcación. En el caso de Cualquiera, no se pudo observar con claridad algún momento de improvisación, esto, paradójicamente, podría ser un acierto actoral si es que hubo algún inconveniente con el montaje.


Cabe resaltar que cada función es distinta entre sí con la cualidad de vivir un presente irrepetible. En base a todo lo mencionado hasta el momento, consideramos que este enfoque tiene una relación directa con las herramientas del oficio actoral, estas -en el caso del personaje de Assereto- se dividen. Por un lado, se observó una voz fuerte, una dicción clara, y un cuerpo flexible. Por el otro, la capacidad de reaccionar y la de interpretar a través de los impulsos no estuvieron presentes.



Esto daría a entender que no existió una destreza en la determinación y resolución de problemas. No obstante, no podemos afirmarlo, puesto que no se observaron «problemas» propiamente dichos (nos referimos a los acontecimientos que no son previstos durante la obra teatral) que den paso a la improvisación. De todos modos, no sabemos a ciencia cierta como Assereto en el papel del personaje analizado hubiera reaccionado realmente, puesto que es imposible tener conocimiento de aquello hasta el preciso momento de la llegada del «problema».


En síntesis, podemos deducir que uno de los factores por los cuales pocos de nosotros recordamos la obra teatral Cualquiera se debe a una interpretación principal llena de altibajos, lo cual evidencia -una vez más- la importancia de construir personajes sólidos entrañables para hacer memorable una obra teatral. Si bien es cierto que Rómulo Assereto desea utilizar correctamente todas las herramientas del actor en la construcción de este personaje, no lo logra de manera adecuada, ya sea por desconocimiento de estas o por indiferencia. Por otro lado, se pudo observar ese deseo de llevar la calidad interpretativa a un mayor nivel sin llegar a alcanzarlo debido al poco trabajo colectivo del reparto actoral en la obra, se dice que un buen actor es aquel que reacciona, no se vio eso en la interpretación del reparto de Cualquiera.